Psicología del Deporte: Acerca de triunfos y derrotas





En su columna , la Licenciada Julia Alvarez Iguña, le da un enfoque psicológico a la manera de encarar las distintas situaciones ante victorias y caídas.

Toda competencia puede ser tomada como una adversidad o una amenaza, todo dependerá desde el lugar donde me pienso, de cuál es la imagen que tengo de mí mismo y del objetivo de mi juego.

Ante resultados adversos muchas veces el jugador se pregunta: ¿Qué estoy haciendo acá?, sin darse cuenta como ese pensamiento interviene en sumotivación y estado de ánimo. En esos terribles momentos es cuando se necesita hacer un cambio de foco, y recordar que está ahí no por la recompensa que va a recibir, sino por la gratificación del esfuerzo. En el deporte no se puede estar siempre con una “orientación hacia el producto” en lugar de una “orientación hacia el proceso”. 

El deporte, como la vida, es un proyecto a largo plazo lleno de subidas y bajadas. Un jugador de golf siempre me solía decir que es como la montaña rusa, a veces estás arriba y a veces abajo, pero lo importante es que la rueda no deje de girar. El deportista suele ser muy crítico consigo mismo y no se perdona nada, pero el espacio de esperanza y paciencia debe prevalecer sabiendo que esas son las pruebas que nos pone el deporte: o seguís las reglas, o abandonás si no sos lo suficientemente fuerte para afrontarlas.

Perder siempre genera una presión terrible. Cuando se perdió ya no hay nada más que hacer. Muchas veces no se pierde por la habilidad. Recuerdo a Manu Ginobiliante una derrota con su equipo decir: “Nosotros perdimos, pero perdimos por algo: la agresividad”. Cuantas veces el resultado adverso se da por esa trompada fuera de lugar, por la discusión con el referee, por la tarjeta roja de un jugador, por la descarga de agresión injustificada, etc.
¿Quién no ha perdido? Hasta en la vida misma, uno pierde cosas todos los días. Algunos se dejan vencer, tomando el camino más fácil, otros miran para otro lado o ponen el problema afuera. Pero hay otros que llegan midiéndose con el problema. Gracias a las derrotas nos superamos ya que competir por nuevos objetivos es lo que nos pone a prueba y nos da una identidad diferente como personas. Estamos hablando de ideales, de las pequeñas metas, de las pequeñas cosas, de esasanticipadas representaciones que marcan un camino. Una persona logra triunfar según su propia definición de éxito.

El sentimiento de perder, de fracaso, de derrota es subjetivo donde cada jugador le otorga una diferente interpretación. Cuando se ha perdido a alguien importante en la vida, o cuando se ha perdido un sueño, es natural que pasemos por un período emocionalmente conflictivo. Perder es una oportunidad para crecer. Los grandes no se quedan en el fracaso sino que aprenden de sus errores, sabiendo que son esas mismas circunstancias las que los acercan a nuevas metas, a ser cada día un poco mejor. Afrontar una adversidad no está relacionado solo con el resultado, sino con los esfuerzos para enfrentar el problema.

Los fracasos y las derrotas muchas veces nos hacen olvidar de todos los éxitos acumulados. Es lo que puede pasar a un jugador famoso que en un partido definitorio erra su ejecución, por ejemplo, el caso de Carlitos Tevez que erró el penal en la Copa América. Cuando el jugador tiene su “ego” bien puesto y sabe quién es, seguramente recordará esa jugada con tristeza y la lamentará por unos días, pero a un grande lo sostiene los éxitos obtenidos, ya que para eso se trabaja con esfuerzo. No se juega para acordarse solamente de lo malo. 

Al decidir tomar un deporte como un desafío, ya se están reconociendo como personas, como jugadores. El deportista ama su deporte y esa es la energía que loempuja a mejorar. Uno no juega porque se lo han impuesto, o porque busca formas de ser admirado, o porque espera ganar muchos torneos. En todos estos casos esimposible llegar porque la motivación no será lo suficientemente fuerte para soportar la presión.


Una manera de desequilibrar al adversario es demostrando que uno se sienteseguro, mas allá de quien tiene enfrente. Eso es tener control sobe sí mismo. Percibir el estado del contrincante, eso es inteligencia. La presión hay que ejercerla sobre el otro, sobre los puntos débiles del rival. Si en una competencia la presión la ponemos en nosotros mismos, no pensemos mucho en ganar ya que estamos endesventaja. El jugador presiona al otro y no se deja presionar por lo que interpreta del “otro” o de la situación.

Si uno mira hacia atrás en el pasado y todo es negativo, nos quedamos atrapados allí. Lo bueno del pasado es que está detrás de nosotros. Y tu pasado, ¿Dónde está?



Lic. Julia Alvarez Iguña

Psicología aplicada al Alto Rendimiento


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