Blog de Actualidad en Psicología.

21 ene. 2013

Psicología y matemáticas


¿Ah, pero, los psicólogos estudiáis matemáticas? ¿No es una carrera para gente de letras? Cuántas veces me han hecho esta pregunta al tratar de explicar a alguien los fundamentos matemáticos, en algunas ocasiones bastante complejos, que están en la base de muchos de los test que utilizamos habitualmente en nuestro trabajo. Pues sí, mire, los psicólogos "estudiamos muchas matemáticas, fundamentalmente estadística, tres años en el caso del que esto escribe, y les puedo asegurar que con un alto coste de mortandad académica por el número de suspensos", para sorpresa de muchos ingenuos estudiantes desinformados que habían iniciado esa carrera de obstáculos que supone la licenciatura creyendo que los conceptos matemáticos no tenían nada que ver con ellos. 

 Y es que las matemáticas han tenido mucha relación desde sus inicios con el desarrollo de la psicología científica moderna. Ya en el siglo XIX, un físico, G. Th. Fechner, y un fisiólogo, E. H. Weber, fundaron esa rama de nuestra ciencia que desde entonces ha venido denominándose psicofísica y cuyo objetivo inicial fue el de establecer las relaciones regulares entre las dimensiones físicas y las psicológicas. En el mismo periodo, W. Wundt, el considerado por casi todos los historiadores el auténtico fundador de la psicología moderna, comienza a formular en su laboratorio de Leipzig las primeras leyes asociativas que intentan explicar los fenómenos psíquicos en base a un conjunto de elementos primitivos que van ensamblándose hacia formaciones más complejas a través de su asociación. Sobre la base de este planteamiento y su estructura matemática y experimental subyacente, H. Ebbinghaus, discípulo de Wundt, formuló las denominadas leyes de memoria que intentan explicar cómo el paso del tiempo influye en la decadencia de las asociaciones psíquicas complejas previamente establecidas. 

 Pero sin duda el mayor impulso de las relaciones entre psicología y matemáticas proviene del estudio de las diferencias individuales. Como ya contamos en otro artículo dedicado a la inteligencia, ante la necesidad de poder efectuar el diagnóstico de niños con problemas de deficiencia mental en las escuelas públicas de París, los psicólogos franceses A. Binet y Th. Simon crean el primer test de inteligencia propiamente dicho, siguiendo los pasos metodológicos iniciados por JM. Cattell en 1890. Posteriormente, y ya en plena I Guerra Mundial, los Estados Unidos, al entrar en el conflicto y ante la necesidad de un rápido reclutamiento, crean los denominados test alfa y beta que fueron aplicados a cerca de dos millones de reclutas, el primer uso masivo de una prueba psicológica colectiva. El innegable éxito de las pruebas psicométricas en la selección y clasificación de los reclutas hizo que rápidamente se generalizase su uso y no sólo en el ejército sino en amplios ámbitos de la sociedad civil. 

 Hoy en día, a las tradicionales aplicaciones de las matemáticas en psicología, la psicometría y los diseños experimentales, han venido a unirse otras dos, la modelización matemática de procesos psicológicos utilizando la teoría de la probabilidad, los denominados modelos estocásticos, y la simulación de procesos psicológicos por medio del ordenador, que han sido utilizados en áreas tan diversas como, por ejemplo, la percepción, la toma de decisiones o la identificación de conceptos. Pero no se asuste el lector, no sólo de matemáticas vive la psicología, la matemática y sus técnicas tienen en nuestra ciencia, como en otras muchas, un papel complementario importante, incluso en ocasiones fundamental, pero ni mucho menos excluyente de otras formas de comprender algo tan complejo como el comportamiento humano. 

Somos muchos los profesionales que subscribimos los temores de Eckart Leiser, reputado catedrático de la Universidad Libre de Berlín, en el sentido de que el uso excesivo de las matemáticas en la psicología termine haciendo perder a la investigación psicológica "sus objetos bien definidos como son los procesos concretos que constituyen el mecanismo psíquico del sujeto humano, reduciendo este sujeto a un elemento abstracto dentro de un muestreo estadístico". Pero eso es otra historia.

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2 comentarios:

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
terapia de pareja dijo...

Sin duda, las matemáticas son una gran herramienta para entender el comportamiento humano, pero consideramos que deberían complementarse con los métodos cualitativos de investigación, no verse como algo diferente a estos. En terapia de pareja, vemos el potencial que ambas herramientas tienen en su integración.

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