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30 nov. 2007

El Teléfono de la Esperanza aumenta la autoestima y mejora la socialización

Existen personas que tienen miedo a relacionarse, otras que se sienten solas, que tienen problemas familiares o de pareja. Para ayudar a todos ellas se creó el Teléfono de la Esperanza. La función que realiza esta oenegé es tan sencilla como necesaria en una sociedad que está basada en las relaciones sociales y en la comunicación con el prójimo.

El Teléfono de la Esperanza es una institución no gubernamental de acción social y de cooperación para el desarrollo, que ofrece de manera gratuita, anónima y especializada, un servicio de ayuda por teléfono o presencial para apoyar a las personas que se encuentren en situación de crisis emocional y, asimismo, proporciona una serie de recursos profesionales eficaces para promover la mejora de la calidad de vida emocional de las personas y de las familias.

Entre amigos

Una de las muchas actividades que lleva a cabo esta asociación y que cuenta con un mayor número de participantes es el programa 'Entre amigos', que cumple su tercer año de vigencia.

La finalidad principal es ayudar a la relación social y aumentar la autoestima de los participantes. Para ello, se facilita un espacio común de encuentro, convivencia y comunicación. Además, se crea un clima de diálogo y se produce un intercambio de experiencias con el fin de dotar a los participantes de habilidades sociales para que aprendan a relacionarse por sí mismos.

Para conseguir todos los objetivos anteriormente mencionados, el Teléfono de la Esperanza cuenta con la participación de cinco coordinadores. Las reuniones se realizan el primer y tercer sábado de cada mes, a partir de las 18,00 horas, en la sede de la organización, en calle Horno de Espadero número 22. La entrada es libre y gratuita.

Marta Garaizabal, una de las coordinadoras, explica que «la gente colabora en los debates y se abre a los demás contando sus propias experiencias, ellos mismos se ayudan mutuamente», además apunta que «las personas superan barreras, consiguen relacionarse con los demás miembros del grupo y hacen amigos».

El programa tiene una duración de ocho meses, de octubre a junio, y en él se desarrolla un temario que se actualiza cada año. La forma de trabajo es muy sencilla, los participantes son recibidos en la sede de Teléfono de la Esperanza, e invitados a un café. Después, se dividen en pequeños grupos y cada uno de ellos se queda con uno de los profesores.

En esas sesiones desarrollan el temario del día y los participantes cuentan sus experiencias a los demás usuarios. Cuando concluyen, se vuelven a reunir todos y la institución les invita a una cerveza y unas tapitas para que se conozcan mejor. «Hay gente que ha conseguido muy buenos amigos. Además, muchos de ellos al finalizar el programa continúan manteniendo la amistad fuera de la sede », señala Lola López, presidenta de esta oenegé en Granada, que atendió en 2006 alrededor de 4.500 usuarios, de los que un 82% eran mujeres y un 18% hombres. En Teléfono de la Esperanza colaboran 60 voluntarios, que prestan un servicio de 24 horas. La ayuda más solicitada es la asistencia telefónica.

Orientación por teléfono

La persona en crisis que decide marcar el teléfono encuentran al otro lado del hilo a una persona dispuesta a escuchar y a estimular sus capacidades para afrontar cualquier tipo de problema.

El 60% de los usuarios consideran su demanda de ayuda satisfecha a través de la orientación telefónica. Pero «si es necesario se les puede remitir a otros servicios que presta el Teléfono de la Esperanza o que existen en el medio social donde viven, con el fin de que puedan abordar más profundamente la crisis», señala Lola López.

Un porcentaje importante de las personas que realizan una llamada solicita la atención en entrevista personal que, igualmente, se presta de forma «anónima» y «gratuita» y que «se imparte dentro del marco teórico de la terapia breve», comenta la presidenta.

Esta organización cuenta, además, con la ayuda de psicólogos, psiquiatras y abogados. Los psicólogos intentan ayudar a la persona en sus cambios de comportamientos, en la adaptación al entorno, en la mejora de la salud psíquica y física y, en definitiva, a contribuir a su bienestar social. La sección de psiquiatría complementan al departamento de psicología en aquellos aspectos médicos en los que sea precisa su intervención. Por lo que se refiere al departamento jurídico, facilita información y también asesoramiento sobre las distintas alternativas que ofrece el ordenamiento jurídico para que la persona demandante pueda aplicarlas a su situación personal.

Además del programa 'Entre Amigos' y de la ayuda por teléfono se realizan otras actividades y cursos, como los de nivel de vida emocional; talleres de duelo, en el que se ayuda a las personas a superar la pérdida de algún ser querido; separación afectiva; relación con la enfermedad; piensa bien y te sentirás mejor, todos ellos encaminados al bienestar personal.
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